La anésdota del día
Calentita, calentita, recién sacada del horno de mi abuela.
Situación: almuerzo, 15:20 h aprox. del día de hoy. Nos estamos comiendo unos chipirones y yo de pronto mastico cierto condimento sorpresa, que ya venía con la víctima procedente de algún medio acuático. Y procedo a comentarlo a mi madre:
- Maaa, er shipirón tiene arena, verdá?
Y claro, las abuelas no pueden vivir sin contar algo que venga con la ocasión, y así charla algo. Y me cuenta* lo siguiente:
Una vez, había un soldado que estaba en el cuartel, comiendo con otros. Hoy tocaba lentejas y, de pronto, nota algo crujiente, que no era precisamente una lenteja, ya que el guiso estaba hechecito. Arena! Y va en busca del general/comandante (lo que sea).
- Y le dice: ‘mi general (o lo que sea), que las lentejas tienen arena!!!!’
- A lo que le contesta el superior: ’soldado, usted viene a servir a la patria’
- Y le responde: ’si, mi general, a servirla pero no a comermela’
(*)Nota del posteador: no es la narración literal, pero hay que dar buena imagen e impresión de que domino la situación
A que tiene gracia mi abuela??? Si es que tengo a quien salir…

