Y de qué os hablo?
Direis (espero) : “coño, dónde se mete ésta? por qué no cuenta na?”
Y es que… no sé que contaros. Lo que hago día a día es últimamente tan tremendamente soso, que… Bueno, podría hablaros del trabajo, de anécdotas, pero seguro que las contaría sin gracia
Podría hablaros de mis problemas familiares, pero… para qué amargaros con mis cosas? Podría hablaros de lo que Hodus me trajo de BCN; pa eso, entráis en Testblog y todo arreglado. Además, a muchos os resultaría redundante, así que todos contentos.
Bah… dicen que detrás de la tormenta viene la calma. Y eso espero. Días que estoy mejor, días que estoy peor, alimentándome de pequeñitas cosas, valorando nimiedades que sólo yo valoraría; para qué contarlas? No tendría sentido ni gracia. Quizás si me veo con ganas, o tenga un cambio de forma de ver las cosas, os cuente por aquí cuatro pamplinas.
Y me da pena tener esto medio abandonado. En mi fotolog pongo alguna que otra cosa, requiere poco esfuerzo. Pones una foto y ya está, y si acaso, cuentas algo. Aquí dos lineas no hacen nada, y más si las cuentas sin gracia.
A ver si cambia el viento
Nota: para “animar” esto un poco, si queréis y os interesa, podeis preguntarme cosas, remontar aquel post sobre las preguntas. A ver si entre vosotros y yo podemos levantar ésto un poco, que para algo se abrió
Gracias por seguir entrando aquí

