Adios
Es una palabra muy dura para mí, nunca la uso, pero hoy he tenido que hacerlo. Pero más duro es mirar mi cama y verla vacía, mirar la cama de mi madre y verla vacía, mirar el hueco del armario y verlo vacío… Y aún más duro es mirar de pronto mi cama y verlo… pero no está. Era un bolso, un chaleco, pero él no podrá volver a ser. Nunca estará debajo de un bulto de ropa, ni escondido en un cajón. Nunca hará por escaparse del cuarto, ni asomarse por la ventana. Nunca volverá a arañarme el trocito que la manta no me tapa de la cara para llamarme para abrirle un hueco en mi cama. No me despertaré más por notar su peso sobre mi pecho. Nunca más tendrán mis camisetas pelito suyo. No volveré a verle echarse sobre el respaldo del sofá, ni tumbarse delante del brasero porque tiene frío.
Son tantas cosas las que no van a volver a ser… (seguir leyendo…)

