Adios
Es una palabra muy dura para mí, nunca la uso, pero hoy he tenido que hacerlo. Pero más duro es mirar mi cama y verla vacía, mirar la cama de mi madre y verla vacía, mirar el hueco del armario y verlo vacío… Y aún más duro es mirar de pronto mi cama y verlo… pero no está. Era un bolso, un chaleco, pero él no podrá volver a ser. Nunca estará debajo de un bulto de ropa, ni escondido en un cajón. Nunca hará por escaparse del cuarto, ni asomarse por la ventana. Nunca volverá a arañarme el trocito que la manta no me tapa de la cara para llamarme para abrirle un hueco en mi cama. No me despertaré más por notar su peso sobre mi pecho. Nunca más tendrán mis camisetas pelito suyo. No volveré a verle echarse sobre el respaldo del sofá, ni tumbarse delante del brasero porque tiene frío.
Son tantas cosas las que no van a volver a ser…
Y son tantas cosas las que han sido…
Él estuvo conmigo en mi infancia, jugando conmigo. Me acompañó todas las tardes en casa de mis abuelos, cuando mis padres se separaron. Me daba calor en invierno cuando dormía conmigo. Sintió celos cuando Pirata era cachorrito. Me sentí querida y acompañada cuando más triste estaba. Me hacía compañía cuando estudiaba, me arrugaba los apuntes, me aplastaba los rotuladores. Ya no me veo capaz de quitar la marca de rotulador que me dejó hace unos días.
Su cuarto, el de mi madre, huele a él, y mi madre es incapaz de entrar. No ha entrado desde que esta mañana nos lo llevamos a la veterinaria. Una parte de nosotras ansiaba poder traerlo de vuelta. Pero la Naturaleza pudo más, y nos adelantamos para no prolongarle más esta situación.
Se me partía el alma verlo tan débil, tan falto de vitalidad, con tan pocas ganas de todo… Temía volver la cara y que ya no respirara, ya no me mirara. Pero esta mañana llegó ese momento. Dejó de respirar, de mover su rabito, de mirarme. Por fin acabó su agotamiento y la poca vitalidad que le quedaba se perdió en su sueño.
Son muchas lágrimas, muchas risas, muchos momentos que he vivido y él estaba ahí. Era lo que me hacía sentir mío un pasado que a veces me cuesta recordar, y ahora él también forma parte del pasado.
Nunca he sentido tanto dolor. Nunca he perdido a un ser querido de esta forma. Tenía y tengo mucho miedo a esta situación. Me duele recordarlo pero también me duele pensar que pueda dejar de importarme. Es alguien muy importante en mi vida, que siempre ha estado ahí. Siempre fuimos tres, durante un tiempo cuatro, pero no éramos solo dos. Luego entró Pirata, pero Ciri fue siempre mi niño. Y ahora no está. Puede que suena a topicazo, pero es que ahora solo hay un vacío, pululando por mi casa, por mi habitación, por su habitación.
Por suerte, nos mudamos dentro de un mes, y él y todo lo vivido en esta casa, que no son pocas cosas, quedará atrás.
Siempre estará en un rinconcito de mi corazón.
Siempre te querré.



Yo lo conozco solo hace 5-6 años como mucho y no pude convivir con él tanto como hubiera querido.
Primero, fui una visita y aun así me trataste con cariño. Más tarde cuando empecé a frecuentar tu casa me hice tu amigo. Te gustaba subirte encima de mis piernas o tumbarte justo detrás de mi portátil pq te daba el calorcito que salía de él. Lo que me has dado en tan poco tiempo es mucho más que lo que me ha dado gente que conozco de toda la vida.
Nunca te olvidaré Ciri.
Comment by Hodus — 8 July, 2007 @ 1:44 am
Aunque nunca he pasado por algo así, me puedo imaginar tu dolor. Descanse en paz.
Comment by Darz Mol — 8 July, 2007 @ 10:46 pm
Animo guapa!! es muy duro, pero poco a poco te iras acostumbrando, y lo que siempre tendras son los buenos recuerdos y todo lo que has vivido con el.
Si necesitas hablar o lo q sea ya sabes donde me tienes. Un abrazo muy gordo!
Comment by Vir — 9 July, 2007 @ 1:15 am