Tremenda cuestión
Quiero resucitar esto de una vez y no sé cómo.
¿Una ayudita?

… dicen que son odiosas, pero pienso que realmente son productivas. De nada sirve que otros comparen, porque pueden equivocarse y utilizar medidas de comparación erróneas. Yo sí que me comparo y lo intento hacer con la mayor precisión posible. Dicen en estudios estadísticos, que las comparaciones entre grupos hay que hacerlas con la mayor cantidad de variables controladas, ya sea por eliminación o por ser constantes. Evidentemente no voy a eliminar nada de mi vida ni de la de nadie para compararme, pero si intentar hacerlo con alguien que se encuentre como yo, en una situación similar. Y eso me está pasando. No sé si leerá esto, pero si lo hace, no verá nada nuevo de lo que estuvimos hablando, así que espero que no se lo tome a mal y lo considere como un simple desahogo.
El caso es que me siento frustrada. Simple y llanamente. De que no soy capaz de llevar lo que me propongo. Ya sea por mi ambiente, por mi misma, o porque realmente no valgo. Y cuando no rindes en algo a un cierto nivel porque no vales, cuanto antes te des cuenta, mejor. Me distraigo con demasiada facilidad. O a lo mejor es que no estoy lo suficientemente motivada para llevar todo adelante…
…uf, nada más que pensar en todo esto me agota. Y creo que tampoco voy a extenderme mucho más, no merece la pena.
Lo que si me estoy empezando a plantear es a liberarme de algunas ocupaciones que me asigné en un principio y que creí poder cumplir. Quizás me he montado en un barco en el cual no puedo mantenerme. Espero no estar equivocándome.

“Ya ves, estuve a punto de largarme a llorar.
A veces el silencio puede parecer tan ruidoso.
Hay milagros en la vida que debo alcanzar,
Pero primero, sé que comienza dentro de mí”
Hay momentos en los que sientes más presión, etapas de prueba, de sobre-esfuerzo. Pero hay veces que la vida te juega una mala pasada (o Murphy) y decide que quiere sobrecargarte más, que hagan temblar sus pilares, tus soportes. Y sientes que se tambalea, y empiezas a ver cosas donde no hay, y no ver otras ciertas cosas que sí hay. Y te replanteas lo irreplanteable, y buscas lo que no se puede encontrar, hasta que te das cuenta que donde tienes que mirar es en tí mismo.

Es lo que es recomendable tener, cuando te espera un cierto intervalo de tiempo en el que no puedes o, más bien, no debes hacer lo que te gustaría, pero que si lo consigues, podrás lograr lo que sí quieres. Pero claro, ¿cómo hacerlo con motivación tendente a cero y animo decreciente? (seguir leyendo…)

Me estoy volviendo intermitente; ahora vengo, ahora me voy, ahora vuelvo… supongo que como en todo, son rachas. Yo es que siempre me he considerado un ir y venir, no sé si entraré dentro de lo normal, o soy algo que se sale de lo común. El caso es que soy de rachas, pocas buenas, malas, muy malas, regularcillas… Direis “ésta qué negativa es”. Pues que va, realmente me considero una persona alegre, e incluso optimista! (seguir leyendo…)

En vistas de que no se va, mejor convivir con él, ¿no?
Pf, se me han amontonado muchas cosas. No problemas en sí, pero sí preocupaciones, y claro, en época de exámenes una no está mu apañada como para manejar todo eso. Y encima, la puñetera calor, que me baja la tensión y me pone aún más de malhumor.
¿Cuáles son los efectos secundarios? Pues que lo pagas con terceros, y sobre todo con quienes más quieres. Ya sea porque están en sus cosas, o porque están encima tuya. No importa, te molesta igual.
Así que, y que conste que lo he avisado, si pongo alguna parida cualquier otro día, espero que me lo disculpeis, porque será por pura dispersión del malhumor
Hala, me voy a dormir, que el pendrive ha dejado de copiar los cds, que mañana me voy a la biblioteca a estudiar, a ver si me cunde algo el día.
Buenas noches


Hoy vino a verme mi amiga la inspiración…
…
No me mientas.
No me alientas.
No me amas?
No me sientas,
Sólo a tientas.
Mírame,
Mímame,
Ámame.
Busco,
Veo,
Encuentro.
Es?
Demuéstramelo,
Enséñamelo,
Explícamelo,
Endúlzalo,
Siéntelo.
Te noto.
Estás?
Ven,
Quédate,
Pégate.
Me quedaré contigo.

Direis (espero) : “coño, dónde se mete ésta? por qué no cuenta na?”
Y es que… no sé que contaros. Lo que hago día a día es últimamente tan tremendamente soso, que… Bueno, podría hablaros del trabajo, de anécdotas, pero seguro que las contaría sin gracia
Podría hablaros de mis problemas familiares, pero… para qué amargaros con mis cosas? Podría hablaros de lo que Hodus me trajo de BCN; pa eso, entráis en Testblog y todo arreglado. Además, a muchos os resultaría redundante, así que todos contentos.
Bah… dicen que detrás de la tormenta viene la calma. Y eso espero. Días que estoy mejor, días que estoy peor, alimentándome de pequeñitas cosas, valorando nimiedades que sólo yo valoraría; para qué contarlas? No tendría sentido ni gracia. Quizás si me veo con ganas, o tenga un cambio de forma de ver las cosas, os cuente por aquí cuatro pamplinas.
Y me da pena tener esto medio abandonado. En mi fotolog pongo alguna que otra cosa, requiere poco esfuerzo. Pones una foto y ya está, y si acaso, cuentas algo. Aquí dos lineas no hacen nada, y más si las cuentas sin gracia.
A ver si cambia el viento
Nota: para “animar” esto un poco, si queréis y os interesa, podeis preguntarme cosas, remontar aquel post sobre las preguntas. A ver si entre vosotros y yo podemos levantar ésto un poco, que para algo se abrió
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